Cultura
por doquier.
Con un viaje de un poco más de dos horas y paciencia se
llega a la ciudad de Taxco, oculta entre los altos valles nublados del terreno,
una población tranquila y amable aguarda a los turistas. Colores, sabores y
cultura invitan a uno a avanzar en esta maravillosa ciudad deseada. Similar a
los pueblos españoles antiguos, Taxco presenta una arquitectura colonial,
blanca, sólida y uniforme. La única diferencia entre una casa y otra es su
altura con respecto a la calle.
Ideal para aventureros, fotógrafos, familias o viajeros en general. Taxco brinda una amplia gama de diversión cultural. Entre sus lugares más reconocidos se encuentra la Iglesia de Santa Prisca, bellísima por dentro y fuera. Con una arquitectura imponente, es el edificio de mayor altura en la ciudad. Su color amarronado sobresale de la uniformidad blanca de las viviendas y atrae a cada persona que pasa por allí.
Al igual que en todo América latina los vendedores ambulantes te perseguirán como abejas en busca de polen, aunque no viene mal prestarles un poco de atención para ver las artesanías del lugar y así aprender mucho más sobre esta cultura.
Si viajas a Taxco debes saber que esta es una excursión de día completo. La mayor preocupación de muchos es la comida. Si bien es cierto que los platillos mexicanos son fuertes y con mucho sabor, hay ciertos lugares que no solo brindan comida sin picor (para turistas), sino que además de un buen servicio le ofrecen al turistas unas vistas inigualables de la ciudad.
La perspectiva de un pueblo en crecimiento, muros altos, gruesos
y autos viejos hacen que esta ciudad quede en el recuerdo de todos. Inigualable
en belleza, arquitectura y habitantes. Visita obligada si estás en México.
Escritor: Matias Ruas
Correctora: Clara Miao.
1 comentarios:
Muy buen artículo, dan ganas de preparar las valijas y partir. Debo decir que yo siempre tengo ganas de eso pero el artículo tienta a tomar ese rumbo.
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